4 de octubre de 2020

A todo final le sigue un comienzo

En la vida hay ciclos que duran más o menos tiempo dependiendo de muchos factores, tanto propios como ajenos. Este post que escribo hoy marca el final del que ha dado vida a este blog que, a partir de ahora, quedará tal cual se encuentra mientras Google, la empresa dueña de Blogger, no disponga lo contrario...

Quizá os estáis preguntando por qué he decidido dejar tan de repente un blog que, hasta hace poco, no iba mal. Y no es que ahora hayan cambiado demasiado las cosas pues, aunque he limitado mi presencia en las redes, los últimos artículos han tenido una recepción mayor de lo que esperaba. 

Pero hace tiempo que percibo cierto estancamiento personal que me ha llevado a tomar nuevo rumbo o, mejor dicho, a regresar a un camino que dejé hace mucho tiempo pero de esto os hablaré en unos días, cuando esté preparado para hacerlo...

Hasta entonces y, como dije, desde este preciso instante aquí quedará un blog que nació hace más de dos años en otra plataforma y con distinto nombre, que me ha dado muchas alegrías y algunos quebraderos de cabeza, y que me ha permitido conocer a gente de muy diversa condición con la que espero, en parte al menos, seguir manteniendo el contacto a través de las redes sociales.  

No sé lo que me depara el futuro pero ojalá lo que me toque vivir en este ámbito sea, como poco, tan bueno como lo que ya guardo en mi baúl de los recuerdos, uno que como muchos sabéis me gusta abrir a menudo...

Ya para finalizar este breve mensaje de despedida os emplazo a estar atentos los próximos días ante lo que pueda revelar a través de los cauces habituales. Hasta entonces, un gran saludo y gracias por estar ahí.

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