18 de septiembre de 2020

Reflexión sobre la nueva generación

Sinceramente, no tenía pensado escribir hoy este o cualquier otro artículo porque llevo ya unos días con esa sensación que ya he comentado en otras ocasiones de estar más fuera que dentro de este mundillo pero que ahora se ha visto acrecentada por los últimos acontecimientos. No obstante, pueden las ganas de comunicar, de transmitir pensamientos y reflexiones que puedan guiar a otros, si bien no tengo claro que esto que voy a decir vaya a cambiar nada no ya a nivel general sino incluso particular. De todas formas, y como suele decirse, de perdidos al río y que sea lo que tenga que ser... 

Cualquiera que esté en esto de los videojuegos sabe lo que ha ocurrido recientemente. No hace mucho tiempo Microsoft reveló precios y fecha de sus nuevas consolas y poco después lo haría Sony, con lo que el puzzle de la nueva generación está ya conformado. Las cartas están sobre la mesa y es ahora el usuario el que debe decidir. Habrá quienes compren una, otra, ambas o, como es mi caso, ninguna porque, a día de hoy y a pesar del evidente aumento de potencia que sobre el papel prometen, nada de lo mostrado hasta el momento me llama lo más mínimo y el futuro tampoco está muy claro en ese sentido. 

Y por si esto fuera poco, el ambiente enrarecido de las redes sociales, en mi caso Twitter, no ayuda a sentirse a gusto pues aunque con cada cambio generacional siempre han surgido dudas y posturas a favor y en contra de determinados aspectos, lo que está sucediendo actualmente es bastante descorazonador. Me duele ver a tanta gente criticar sin el más mínimo argumento y eso, unido a lo que otros me cuentan y que, por fortuna, no he sufrido como son los insultos, acosos y amenazas que también parecen proliferar en diversos focos, hacen que en conjunto me haya incluso planteado la posibilidad de volver a desaparecer del ecosistema social y seguir mi camino en solitario pero también he conocido a muy buena gente, personas que me han ayudado cuando he necesitado apoyo moral (como podría ser ahora el caso) y con la que no me gustaría perder el contacto y que son, en parte, el eslabón que me sigue sujetando tanto a la red como a mi trabajo en este blog. 

Pero volvamos a los videojuegos o, más bien, a las máquinas en las que estos funcionan para hacer un breve repaso de lo que hemos visto. Es evidente que estamos ante un periodo de cambio, pues es la primera vez en la historia que se lanzan de inicio dos versiones con diferente formato, en lo que es (vuelvo a incidir en ello) una clara invitación a abandonar definitivamente lo físico en pos de lo digital. Pero ahora hemos visto, gracias a Sony, que va a haber otro argumento para dar el paso y este no es otro que el precio de salida de sus juegos más avanzados. Un precio que si bien ahora se dará en casos concretos no hay que descartar que acabe siendo el estándar para el resto de lanzamientos en la consola e, incluso, para el mercado en general. 

El mensaje que desde la industria se lanza al usuario es claro: "si quieres físico lo vas a tener que pagar y si, por contra, quieres pagar menos, pásate al digital" pues es ahí donde se van a dar las ofertas y rebajas que llevamos viendo desde hace tiempo y que, seguro, seguirán dándose incluso de una manera comercialmente más agresiva en los próximos meses y años. Y dado que estamos viviendo por desgracia un periodo bastante precario en lo económico parece obvio que no van a ser pocos los que opten por la vía "barata" y acabarán arrastrando al resto ante una progresiva menor presencia en el mercado de la oferta tradicional. 

Respecto a esto último choca un poco esa política de subida de precios pero hay que tener en cuenta que el coste de producción de los grandes videojuegos también ha aumentado mucho, a lo que hay que sumar el resto de gastos que a buen seguro conlleva mantener una estructura de empresa a escala global pero, en mi opinión, la razón de más peso es la que mencioné antes sobre la necesidad o, mejor dicho, la idea por parte de las compañías de crear en el usuario esa necesidad de cambiar a lo digital, una idea que va calando cada vez con más fuerza a pesar de la "resistencia", para mí inútil, que una parte de la comunidad pueda ofrecer ante dicho cambio. 

Fijaos que no he hablado de la Nube, poco a poco también en auge y que, como quienes me seguís sabéis bien, siempre he defendido como la opción dominante a medio plazo de consumo de videojuegos pero es que no hace falta llegar a ese punto para sentirse, como me siento, desencantado y desazonado con el panorama que ante mí se abre. Me resulta curioso, pero a la par triste, pensar en el pasado y ver que lo que antaño fue siempre motivo de alegría e ilusión como es el lanzamiento de una nueva máquina en la que seguir disfrutando de horas de diversión se ha tornado en vacío, falta de interés e incluso deseo de dejarlo todo o, como poco, de regresar de alguna forma a aquellos tiempos en los que las cosas eran distintas. Como dije al principio, no es la primera vez que hablo de esto pero lo comento porque es así como me encuentro y esto, quiera o no, no solo me afecta como usuario sino también como bloguero que escribe sobre estos temas. 

He de reconocer, pues, que es esta situación la que entre otras cosas me ha llevado (y esto no va a gustar a más de uno) a recortar mi trabajo de diferentes formas. Una ha sido que he reducido la presencia de artículos antiguos en Twitter, pasando de tres diarios a tres a la semana. Esto se debe a que es muy posible que el ritmo de nuevas publicaciones decaiga con el tiempo, por lo que no quiero saturar a los que me siguen con un mismo contenido repetido una y otra vez. Tampoco voy, en principio, a escribir nada fuera del blog y prueba de ello es la eliminación de la categoría asociada a esto último, que ha desaparecido como también lo ha hecho la de los podcast porque no solo no tengo intención de continuar grabando sino que he eliminado los que ya tenía hechos puesto que, además de lo dicho, no me sentía a gusto con el resultado de los mismos. Me sucedió en el pasado y temía que volviera a ocurrir, como finalmente así ha sido, y es que tanto el audio como el vídeo son medios en los que no me veo con la suficiente soltura y/o presencia como para transmitir lo que quiero de la manera más correcta y eficiente. 

En definitiva, y a no ser que las cosas cambien mucho, si bien voy a seguir por ahora con el blog mi futuro en el medio y en el propio mundillo de los videojuegos no está del todo claro. Como he mencionado ya numerosas veces llevo en esto mucho tiempo, demasiado como para dejarlo todo así de golpe. Continuaré informándome por tanto de las novedades no solo por estar al día sino porque nunca sabe uno cuando puede surgir esa noticia que le devuelva la ilusión perdida tanto para seguir jugando como, por supuesto, escribir sobre ello y mantener viva la llama de una pasión, en este caso la de los videojuegos, que nunca imaginé que llegaría un día a ver casi extinguida... 

2 comentarios:

  1. Pues fíjate que lo del formato físico se puede leer también al revés, si quieres comprar un juego de salida y te vas a gastar 70/80€ hazlo en físico, porque así cuando te hayas cansado del juego lo puedes vender por 30€ y recuperar parte de la inversión.
    Por otra parte, lo del juego físico hoy en día es una broma, al no estar incluido en el disco, si bien el juego del servidor da igual que lo tengas en físico, que si no lo tienes instalado no lo podrás jugar

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    1. En efecto, un juego en físico cada vez tiene menos sentido ya sea por servidores o por actualizaciones posteriores que hacen que el contenido original deje de ser válido con el tiempo y es por eso, entre otras cosas, que la gente se va pasando al formato digital. Es cierto que todavía puedes comprar juegos y venderlos después, recuperando parte de lo invertido pero poco a poco será cada vez algo más minoritario y llegará un momento en el que ni siquiera los comercios que viven de la segunda mano se interesarán en adquirirlos o lo harán a precios tan ridículamente bajos que no compensará (cosa que ya sucede en muchos sitios)...

      El futuro próximo pinta muy mal para quienes nos gusta disfrutar de los juegos al modo tradicional y si bien yo he hablado últimamente de renovación, de adaptación a las nuevas formas de consumo, la verdad es que viendo el panorama ya no tengo tan claro que yo vaya a dar ese paso. Gracias, atparrot, como siempre por pasarte y compartir tu opinión. Saludos.

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