10 de julio de 2020

En deuda con las anteriores generaciones


Hace poco colaboré en el blog "Super Juegos '98" con un artículo en el que hablaba de cómo ha cambiado la percepción que tiene el usuario ante "ports" o conversiones a sistemas menos potentes que el original. Pero mientras lo escribía y también a posteriori me di cuenta de otra cosa. No es algo que no se sepa pero sí de lo que no se es consciente casi nunca, y hoy quiero dedicar este texto a que reflexionemos sobre la deuda que tenemos con quienes nos precedieron, pues sus actos son los que han permitido que hoy tengamos lo que tenemos.

Y es que durante nuestro día a día no solemos pensar en el por qué de las cosas que disfrutamos, como es el caso, de manera despreocupada, atentos únicamente a la siguiente adquisición. ¿Cómo hemos llegado al hoy? ¿Qué lo ha hecho posible? Pues amigos, y aunque quizá esté mal decirlo, yo soy en parte responsable de eso. Y lo soy porque como muchos otros que vivimos los 80 y los 90, e incluso ya anteriormente como demuestra la imagen que encabeza el post, abracé los videojuegos sin dar importancia a cosas que actualmente son muy a menudo motivo de riña, discusión, ofensa y hasta amenazas.

Poco me importaba que otros sistemas tuvieran juegos técnicamente mejores, como tampoco que las máquinas recreativas no fueran plasmadas con total fidelidad en mi plataforma. Era lo que había y así lo aceptamos pero muy bien podríamos haber hecho todo lo contrario. Podríamos haber rechazado todo o parte de lo que aquella industria, que ni siquiera soñaba con estar donde está hoy, nos ofrecía. En consecuencia, si esto último hubiera sucedido, no creo que a estas alturas se hubiera llegado hasta donde se ha llegado...

Es por ello que pienso que las generaciones actuales le deben mucho a las que las han precedido, pues sin su participación muchas compañías no habrían tenido aliciente alguno para continuar innovando y progresando como se ha hecho. Obviamente, tanto yo como los de mi quinta también debemos mucho a quienes pusieron la primera piedra, ya que sin su esfuerzo y visión no habríamos podido aportar nada como, de la misma forma, las generaciones venideras que disfrutarán de cosas que no podemos casi ni imaginar deberán dar gracias a los que hoy han convertido al videojuego en la mayor industria de entretenimiento del mundo.

Porque al final todos formamos parte de lo mismo, como eslabones de una inmensa cadena que, de no haber estado ahí cuando fue necesario, se habría visto interrumpida y cuanto más atrás estuviera la ruptura, mayor hubiera sido la pérdida. Valga para ello ejemplos como los siguientes: si la gente no hubiera aceptado pagar por jugar online en la primera Xbox, no tendríamos ahora los servicios actuales; si no hubieran gustado los primeros juegos 3D seguiríamos con los sprites y no tendríamos juegos gráficamente realistas, y si muchas personas no hubieran confiado en Nintendo tras el "crack" de 1983, la propia industria del videojuego quizá no existiría hoy.

Quiero que este post invite a la reflexión sobre todo entre los más jóvenes, aquellos que empezaron en esto cuando ya estaba todo asentado y no han vivido su evolución. Quiero que piensen en la suerte que tienen de poder disfrutar de tantos juegos y sistemas, de tantas posibilidades y que comprendan que deben dar gracias a quienes prepararon y allanaron el camino que ahora recorren. Todos estamos, como ya he dicho, en deuda con quienes nos precedieron. Y para saldar dicha deuda, la mejor manera es saber disfrutar de lo que tenemos al tiempo que abandonamos cualquier comportamiento nocivo para con nosotros mismos o nuestros compañeros de afición, legando así un mundo mejor a quienes continuarán lo que, hace ya tanto, otros empezaron...

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