16 de junio de 2020

Amortización de un videojuego


Somos jugadores de videojuegos y, como tales, cada cierto tiempo compramos algo nuevo para disfrutarlo en diferente medida según lo que esperemos de ello pero siempre, aunque no lo mencionemos, lo que buscamos además de la experiencia es poder amortizar la compra que hemos realizado. Cada quien tiene sus propias pretensiones y objetivos pero, ¿cómo sabemos realmente que hemos amortizado un videojuego?

Hubo un tiempo en el que este factor era determinante y es que, dada la dificultad que entrañaba especialmente en términos económicos el adquirir uno, a menudo nos preocupaba no llegar a aprovecharlo en toda su plenitud. Eso ya no sucede en parte por la extrema duración de algunos títulos y en parte por las suculentas ofertas que cada cierto tiempo ofrecen las diversas plataformas online. Es verdad que los veteranos ya teníamos entonces formas de acceder a juegos a bajo precio pero ni de lejos al nivel que vemos ahora...

Hay que tener en cuenta no solo la época sino el contexto en el que jugábamos entonces los que hoy somos ya unos "ancianos". Como niños y/o adolescentes, nuestro único objetivo era pasarlo bien durante un rato más o menos largo, dependiendo de lo buenos que fuéramos en el juego en cuestión y, si este nos gustaba mucho, no dudábamos en repetir. Ahora por el contrario, la antes mencionada duración de muchos juegos hace que volver a comenzarlos sea bastante más complicado y esta es una de las razones por las que el concepto que se tiene de amortización ha cambiado tanto a lo largo de los años.

¿En qué sentido? Pues bien, antes de los años 90 lo que contaba era disfrutar el mayor tiempo posible del juego de turno, por lo que cuanto más lejos llegábamos más sentíamos que estábamos amortizando nuestro tiempo y dinero, tanto en los recreativos como en casa con la consola o el ordenador. ¿Cuántos de quienes vivimos esos años no tratábamos de superar la puntuación más alta establecida previamente? Era sin duda un acicate para volver a jugar pero que, con el tiempo y por desgracia, acabó como tantas otras cosas dejando de tener sentido.

Otro de los motivos que llevaban a buscar esa amortización rejugando los juegos lo teníamos en la posibilidad en casos concretos de poder disponer, aun con limitaciones, de la recreativa en casa y no tener así que dejarse la paga en la misma pudiendo disfrutarla libremente tras una única inversión, lo que hacía que a la larga saliera a cuenta disponer de la versión doméstica, hecho clave para entender el declive y posterior desaparición de la inmensa mayoría de los salones arcade. En estos casos dicha amortización era medida más que nada en el número de partidas al título original necesarias para costear la versión de consola u ordenador. De este modo, una vez en posesión de dicha versión y sobrepasado el número buscado, el juego podía darse por amortizado al menos en el plano económico...

Naturalmente, y salvo excepciones, estamos hablando de títulos que nunca llegaban a la hora de juego, siempre y cuando fuéramos capaces de completarlos. Un tiempo todavía mucho menor en los arcades, cuya duración por partida se medía en unos pocos minutos de frenética experiencia. Esto todavía se puede encontrar a día de hoy pero lo habitual es que los juegos sean cada vez más largos, tanto por la propia extensión de los mismos en cuanto al desarrollo de la trama como por su tamaño, opciones extra y contenido añadido, tanto de origen como a posteriori.

Por ello los jugadores actualmente miden la amortización de un juego en base al tiempo que acumulan con el mismo más que a disfrutarlo una y otra vez, dado que suele ser tanto que pocas ganas quedan de repetir una vez se termina. Como siempre habrá excepciones pero lo habitual es que solo se jueguen una vez y se pase al siguiente, algo a lo que también ha contribuido el hecho de que muchos títulos se hallen a precios ridículamente bajos e incluso gratis, con lo que la balanza se inclina de manera muy favorable hacia el consumo desmedido por parte del usuario. Una tendencia que va a ir a más si contamos los servicios de suscripción que, por una cuota mensual, permiten acceder a un amplio catálogo al que sería imposible llegar por los cauces tradicionales.

La amortización de un videojuego, como cualquier otra cosa, se basa al final en lo que uno busca en el producto y el uso que se haga de este. Antaño se dedicaba mucho tiempo a un mismo título jugándolo numerosas veces y ahora ese mismo tiempo se emplea en varios si son cortos o en uno solo si es largo pero casi nunca se opta por repetir. Dos maneras diferentes, casi opuestas, de ver, entender y disfrutar de este mundillo impuestas cada una en su momento por las circunstancias. No obstante, si me preguntasen, lo tendría claro: prefiero la manera antigua a la actual a pesar de sus ventajas porque es con la que aprendí a valorar lo que tenía y hacer uso de ello en justa medida en lugar de dedicarme a pasar de una cosa a otra como si no hubiera un mañana...

Esa importancia y valor que deberíamos dar a las cosas que disfrutamos es lo que, pienso, significa realmente amortizar bien algo, en este caso un videojuego, porque una cosa es el dinero y/o tiempo invertidos y otra muy distinta el propio producto y lo que genera en nosotros, siendo esto último algo que no debería quedar limitado a ser vivido una única vez.

6 comentarios:

  1. Creo que has tocado un tema muy interesante en este post. Al mismo tiempo, creo que estoy de acuerdo contigo en que quizás los "viejos dinosaurios jugones" que vivimos otros tiempos de este ocio (antes de los 2000) quizá lo veamos de otro modo.
    Admito que el actual sistema de trofeos que tienen muchos videojuegos me trae de cabeza, porque me permite prolongar la vida útil de un título en concreto, pero por otro lado, si por alguna razón no puedo desbloquear un trofeo en concreto (ya sea por que los servidores online del juego en sí están cerrados o no tengo suficiente tiempo para dedicarle, me falta habilidad, etc), me da la sensación de que no le estoy sacando todo el partido ni aprovechando la inversión que me ha supuesto aunque lo lograda tirado de precio. Pues creo que aún estoy acostumbrado al modelo de "la vieja escuela" en que precisamente por lo caro que era comprar un juego nuevo (aunque como bien dices ya nos buscábamos la vida para obtener otros títulos por medios más asequibles), explotábamos todas las opciones posibles, usar todos los personajes, hacer las cosas de otra manera, con todos los modos de dificultad, y todo lo que fuera posible. De modo que "darlo por completado" del todo era algo que uno ya tenía en mente desde el principio.
    Pero hoy por hoy, al ser más sencillo conseguir juegos y ser estos más largos, hay veces en que tengo ganas de pasar a otra cosa aunque sea de manera puntual, y me siento como que no estoy aprovechando al máximo todo lo que me ofrecen mis juegos actuales. No se si soy el único a quien le ocurre.
    Sea como sea, creo que has señalado factores muy interesantes que podrían dar a un muy interesante debate, por lo que te doy las gracias por lo bien redactado de este post y su contenido.
    Ánimo y éxito.

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    1. Ciertamente los videojuegos, la forma de adquirirlos y nosotros mismos como jugadores, todo en conjunto es muy diferente a cómo era hace 20 o 30 años pero creo que la manera de disfrutarlos era mejor antaño que en la actualidad, donde la oferta es tan grande y es tan fácil adquirir algo que su valor como posesión se ha reducido enormemente. Habrá quienes con jugarlo una vez ya lo den por amortizado, otros sin embargo necesitamos exprimirlos en su totalidad o lo más posible pero incluso así estamos muy lejos de lo que hacíamos de jóvenes, cuando no nos pesaba volver a comenzar el mismo juego una y otra vez, y a menudo nos los sabíamos de memoria. Por eso pienso que entonces se amortizaban mucho más y mejor los juegos, y quien dice juegos dice también otras cosas.

      Los logros/trofeos son una forma de empujar a rejugar un título pero de una manera artificial, al contrario que antaño que lo hacíamos por nosotros mismos, sin esperar ninguna recompensa más allá de la del propio disfrute. Y coincido en lo que comentas y que, pienso, le pasa a prácticamente todo el mundo antes o después: la excesiva longitud de muchos juegos actuales hace cada vez más complicado volverlos no ya a comenzar sino incluso a jugar aunque sea con todo lo conseguido hasta ese momento. Yo siempre he sido de rejugar mucho los juegos pero con según cuales la cosa no es nada fácil...

      Gracias, T.A.Llopis, por pasarte por mi blog y compartir tu opinión y experiencias sobre el tema. Saludos.

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  2. Creo que todo coincide, con que antaño no disponiamos de los mismos medios que ahora, antes eramos niños y era muy dificil para nosotros adquirir con facilidad ciertos titulos, por lo cual tirabamos de jugar una y otra vez lo mismo, porque no teniamos nada más a mano, creo que incluso a día de hoy, los niños aunque tienen mas opciones, tambien hacen como nosotros haciamos antiguamente, aunque claro dentro de lo que hoy se permite la verdad...

    Sinceramente Emilio, aunque estoy de acuerdo contigo, hay una parte de mí, que me dice que si ha día de hoy tuviese los medios que cuando era niño, hay juegos de ahora, que por muy largos que fueran no disfrutaria en explotar o rejugar, supongo que tambien es por la mentalidad que tengo en este momento.

    En fin, buen articulo ^^

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    1. Como siempre habrá casos y casos, pero viendo lo que veo yo tengo la sensación de que en la actualidad no se aprovechan las cosas del mismo modo que antaño, y eso es principalmente por la extensa oferta existente, tanto en cantidad como en su bajo coste.

      Yo también he rejugado, a veces mucho, títulos de ahora que son extensos pero eso lo hacemos nosotros, los veteranos, los que aprendimos a sacar todo el jugo a un título e ir incluso más allá, pero dudo mucho que un chaval (o no tan chaval) de hoy haga lo mismo porque ya desde siempre su idea de disfrute de esta afición y, por ende, la de sacar buen partido a los juegos se basa principalmente en ir de uno a otro sin perder tiempo en repetir experiencia salvo si es para sacar contenido extra oculto y los correspondientes logros/trofeos que tenga el título en cuestión...

      Gracias como siempre Spiegel por pasarte y expresar tu opinión sobre el tema. Saludos.

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  3. Yo actualmente, por la situacion que estoy viviendo, apenas y me da tiempo para jugar por falta de tiempo y dinero, asi que voy jugando cosas que tenia aparcadas e incluso rejugando juegos de antaño que, al ser cortos, invitan a hacerlo varias veces.
    Asi que prefiero jugar poco pero bien, que jugar un poco de cada cosa y no profundizar. En estos a un amigo le pasa eso. Ha descargado tantos juegos que al final no explota al 100% ningún titulo.
    Aunque debo confesar que a mi tambien me pasa con el caso de los emuladores y las cientos de ROMs que hay de cada consola. Veo tantos que solo juego de pasada algunos y casi siempre son los mismos. XDD

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    1. El que mucho abarca poco aprieta, dicen. Y eso, en una afición como los videojuegos a la que hay que dedicar bastante tiempo en según qué casos, se nota más. Por eso yo también soy de los de jugar a pocos juegos pero aprovechándolo bien, tanto con los que me compro como con los que tengo en emuladores...

      Saludos.

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