lunes, 18 de noviembre de 2019

Figuras endiosadas


Hay cosas que, por mi carácter, no trago y una de ellas es el endiosamiento, divinización, deificación, da igual el término a utilizar pues todos quieren decir lo mismo, de una persona concreta por sus (supuestos) logros. Estoy de acuerdo en que estos se han de respetar y admirar, al menos en función de nuestras preferencias y gustos personales, pero de ahí a ponerlos en un altar y aplaudir cualquier declaración o gesto que hagan, por nimio que sea, me parece cuanto menos una actitud cuestionable...

Todo esto viene a que acabé hasta las narices (por no usar otra expresión más soez) del circo montado en torno a la figura de Hideo Kojima y su famoso "Death Stranding", el cual nos metieron hasta en la sopa y que al final, como era de esperar, no a todo el mundo le ha terminado gustando. Del juego en sí no puedo opinar porque no lo he jugado ni tengo la menor intención de hacerlo si bien diré que estoy convencido de que, dejando a un lado su calidad, no es lo que se nos ha estado "vendiendo".

Pero de lo que sí voy a hablar es de esa fabulosa campaña de marketing que ha servido para que la fama de Kojima sea todavía mayor de lo que ya era gracias a su trabajo en la serie "Metal Gear". Durante meses hemos visto como el creativo era noticia en los medios especializados de todo el mundo, bien por cosas relacionadas con su último juego o por banalidades que solo tenían como objetivo el captar visitas en el sitio web de turno. Últimos ejemplos de esto, el "logro" de conseguir un record "Guinness" por el número de seguidores en redes sociales alcanzado en Japón y la portada del último número de la revista "Muy interesante" que ha servido de cabecera para este post.

Todo lo que toca Hideo Kojima se convierte en "oro", de ahí que los medios le estén prestando tanta atención en detrimento a menudo de otros creativos o responsables de juegos que ven como su imagen es empequeñecida o ninguneada en pos de la del "genio de los genios" del panorama actual. Quizá ya muchos no os acordéis pero se pudo ver un buen ejemplo de esto en la conferencia de apertura de la última edición de la Game Developers Conference, en la que se presentaron numerosos juegos con su respectivo vídeo y una breve aparición de un miembro del equipo para explicar por encima lo que se había visto o cómo iba a ser el producto final. Pero llegó Kojima y copó los últimos ¡20 minutos! con ¡tres vídeos! (dos de ellos secuencias y un tercero del juego en sí). Y entonces fue cuando me pregunté qué estaba pasando con este tipo y la respuesta no es otra que el dinero que genera su, para mí, inmerecida fama. Un dinero que todos desean tener.

Pero voy a dejar de hablar de este personaje, que al final también aquí va a tener más espacio que otros porque no es, por supuesto, el único caso de "endiosamiento" que hemos visto en este mundo de los videojuegos. Otro sería el de un hombre, más odiado que admirado en mi opinión pero que, aunque ya no tiene apenas presencia en los medios, generaba expectación y críticas cada vez que abría la boca. Ese hombre es Peter Molyneux...

Hay que decir que, a diferencia de Kojima, Molyneux sí estaba involucrado en la creación directa de sus juegos, pues fue diseñador y programador de muchos de ellos pero su fama, para bien y para mal, le llegó con la saga "Fable" y no fue precisamente por la calidad de los juegos sino por el hecho de que, cada vez que hablaba de ellos, comenzaba a decir lo que tenía en mente introducir para crear la mejor experiencia. Por desgracia para él y para los usuarios, a menudo dichas intenciones no pasaban de ser eso y el producto final distaba bastante de lo prometido. Fue por ello que, con el tiempo, Molyneux acabaría siendo conocido como el "rey del hype" por la expectación que generaba. Hoy esa fuerza ya no es tal pero, durante años, su figura fue de vital importancia para quienes le admiraban y que posiblemente lo sigan haciendo.

Tanto uno como otro serán, quizá, los dos casos más famosos de los últimos tiempos, aunque es fácil que haya alguno más que, bien porque no llegó a las mismas cotas de popularidad o porque su paso por "el olimpo" fue más breve, han quedado relegados al olvido. Personalmente no me gusta ninguno de los dos, abiertamente lo digo, pero en este post no critico su trabajo sino el trato de favor que siempre han recibido por parte de medios e instituciones que solo buscan "sacar tajada" gracias a ellos.

Pienso que a un creativo, como a cualquier otro profesional y en especial de un medio artístico, le define aquello que crea y por eso quiero terminar rompiendo una lanza en favor de un hombre que, a pesar de todo lo que nos ha legado, permanece en la sombra para una gran parte de la comunidad de usuarios. Me estoy refiriendo a Yu Suzuki, una figura clave en la industria cuyos juegos han sentado a menudo las bases de lo que vino después. Además, nunca se "ató" a una licencia concreta sino que trató siempre de ofrecer cosas nuevas y diferentes, un proceder que a día de hoy no abunda en las grandes compañías pero lo que más admiro de él es su humildad y su deseo de seguir experimentando.

Si algo he aprendido con el paso del tiempo es que este pone en su sitio a todo el mundo antes o después, lo que significa que estas personas serán recordadas en función de sus obras. Molyneux siempre estará unido a "Fable" como Kojima lo estará a "Metal Gear", y dará igual que hayan hecho otras cosas porque es con estos juegos con los que alcanzaron la fama. Suzuki en cambio lo será por joyas como "Hang On", "OutRun", "Space Harrier", "After Burner", "Virtua Racing", "Virtua Fighter", "Daytona USA", "Fighting Vipers" o "Shenmue" entre muchas otras, lo que demuestra la visión tan distinta que este creativo tiene de su trabajo respecto a la de los dos "genios" de los que he hablado. Quiero enviarle desde aquí mi más sincera felicitación por el premio a toda su trayectoria que le han otorgado en la última edición de los Golden Joysticks Awards, un acontecimiento que dicho sea de paso apenas he visto reflejado en los medios especializados de este país...

Aunque tal vez sea mejor así porque, dada la predisposición que se tiene a "endiosar" a aquellos que triunfan y siempre con un mismo fin, una menor atención es positiva por cuanto permite al creativo mantenerse alejado de focos y cámaras para centrarse en su trabajo, que es al fin y al cabo lo que los demás disfrutamos cuando está listo para ser comercializado. Apariciones, las justas y siempre que haya algo interesante que aportar. El resto sobra.

2 comentarios:

  1. Toda industria tiene sus "Dioses", y detrás de esos "Dioses" hay todo un trabajo de marketing para vender un producto. Pasó con Steve Jobs, pasa con Bill Gates y pasa con Kojima. La cosa está en que ese producto sobreviva las espectativas creadas. Saludos.

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    1. Ahí está, son justo el mismo caso. Puro marketing para vender sin ningún sentimiento ni otro objetivo que el de enriquecerse a costa del rebaño. Y no me parece mal que la gente disfrute lo que sacan, pero cuando se compra "solo" porque estos tipos estén detrás, mal vamos como sociedad en mi opinión...

      Gracias por pasarte y dejar tu comentario, Güevonadas. Saludos.

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