15 de octubre de 2019

Con poco se puede ser feliz


La felicidad es ese estado en el que nos sentimos bien con nosotros mismos y con lo que nos rodea. Ser feliz es algo fácil pero difícil al mismo tiempo, pues dependiendo de cada persona habrá cosas, momentos, actitudes y circunstancias que propicien o alejen dicha felicidad. Esto que parece una clase de psicología tiene mucho que ver con todo lo que hacemos y disfrutamos, y los videojuegos por supuesto no son una excepción pero, ¿qué es lo que quiero decir con lo de ser feliz con poco en lo que se refiere a este mundillo?

Hace unos días estuve leyendo un artículo de un compañero sobre la saturación del mercado del videojuego en la actualidad y la frustración que el no poder llegar a todo lo que salía podía generar en la gente, especialmente en los más pequeños. Yo comenté que tal vez fuera buena idea enseñarles que en la vida a menudo hay que elegir porque no podemos tenerlo todo, además de que hay que saber valorar lo que se posee y aprovecharlo bien, tal y cómo hicimos nosotros mismos durante nuestra infancia y adolescencia.

Es obvio que no todos pensamos y vemos las cosas de igual manera, que lo normal es adquirir lo que a uno le apetece en cada momento siempre que sea posible e incluso llegar a hacerse una buena colección de uno o varios sistemas pero, en lo que a mí respecta, he aprendido a quedarme solo con lo que verdaderamente me gusta, o sea, con aquellos juegos que de una u otra forma me marcaron y que sé que en algún momento volveré a jugar porque así ha sucedido ya numerosas veces a lo largo de los años. De ahí que durante un tiempo haya estado haciendo limpieza para, finalmente, atesorar una cantidad modesta de material que es la que permanecerá conmigo. Además, esto ha hecho que me vuelva sumamente prudente a la hora de adquirir nuevos juegos, y más de una vez me ha tocado deshacerme de alguno con el que no me he sentido a gusto. Prefiero, pues, tener menos si sé que lo voy a disfrutar siempre antes que disponer de una ingente cantidad de material que no me satisface en absoluto acumular porque sí.

Esto en cuanto a lo que son los juegos en sí mismos pero, ¿se puede aplicar el mismo pensamiento a lo que ofrece cada uno? Es decir, ¿deben tener siempre una gran cantidad de contenido, cuanto más mejor, o con poco ya es suficiente para entretener y divertir a quien lo juega? Depende en cierta forma del tipo de juego y de nuestras pretensiones hacia él, pues no es lo mismo un juego deportivo que uno de acción o uno de carreras que uno de rol, por poner algunos ejemplos. Sé que muchos, quizá la mayoría, pensarán que a precio similar cuanto más largo sea un juego y más cosas tenga mucho mejor será, pero a mí la experiencia me ha enseñado que esto no tiene por qué ser así y que con poco contenido también puede uno llegar a disfrutar enormemente durante largo tiempo.

Una vez más, la influencia del pasado es notable en mi percepción sobre este tema, puesto que en términos de duración y cantidad de contenido los juegos de antes quedan muy por debajo de lo que se espera de ellos a día de hoy. Eran pocos los que podían mantenerte pegado al mando durante horas con una misma partida pero no los que nos divertían una y otra vez cada vez que los jugábamos porque su brevedad los hacía aptos para ello, y creo que no deberíamos olvidar que fueron muchos de estos últimos los que pusieron los cimientos para que esta industria pudiera comenzar a crecer hasta donde lo ha hecho.

Voy a poner dos ejemplos de géneros de juegos con los que al menos los de mi época éramos felices entonces, si bien a muchos parece que todo aquello ya se les ha olvidado: los de fútbol y los de coches. Dejando a un lado las licencias que a veces estorban más que aportan, basta echar un sencillo vistazo a aquellos juegos de antaño para comprobar que no hacía (ni hace) falta una gran cantidad de elementos seleccionables para jugar, muchos de los cuales dicho sea de paso probablemente se usen poco o nunca a lo largo del tiempo ya sea porque no nos gusten o no se adapten a nuestro estilo y destreza. Si al final terminamos por lo general utilizando lo mismo una y otra vez, especialmente cuando hemos avanzado bastante en el juego, ¿por qué ansiar disponer de algo que luego apenas se va a utilizar?

Esto último viene bien para exponer lo que otro compañero me dijo acerca del "Daytona USA", pues le chocó que dicho juego contara solo con tres circuitos y, al menos en principio, dos coches o más bien dos versiones de este, una automática y otra manual. Y es que ya en 1994 no nos hacía falta más a quienes buscábamos nuevas sensaciones en los arcades de la época, si bien estos fueron poco a poco aumentando sus posibilidades con el tiempo como demuestra el también genial "Sega Touring Car Champioship", cuya reseña de su versión para Saturn podéis leer aquí.

Yo no necesito un juego de carreras con cientos de coches y circuitos, pues con unos pocos me basta para que me sienta entretenido. Y lo mismo digo, aunque no me atraigan como antes, sobre los de fútbol, atiborrados en la actualidad de ligas y selecciones nacionales que muy pocos tocan alguna vez. Prefiero antes uno de aquellos clásicos arcade que, con pocos equipos y sin necesidad alguna de reflejar la realidad en el aspecto y nombre de los jugadores, ofrecían partidos vibrantes e intensos que duraban lo necesario para no tener esa sensación de repetición que quizá pudiera, a la larga, hacerlos monótonos y aburridos.

Pero no pretendo abrir un debate sobre cuáles son mejores, si los simuladores o los de la vertiente arcade, sino hacer énfasis en el hecho de que no es necesario disponer de mucho contenido en ellos para pasarlo bien, ya que a día de hoy también los títulos de conducción alejados de lo real ofrecen una gran cantidad de coches que en buena medida se usarán lo justo para avanzar en el juego y después no volverán a tocarse, siendo este uno de los motivos por los que apenas me acerco a esta clase de juegos. Pero siempre hay excepciones, claro está, y un caso reciente en mi experiencia es el del "Horizon Chase Turbo", título que he completado al 100% en dos ocasiones. Sin embargo, ¿cuántos coches pensáis que he llegado a utilizar, de los más de 30 que tiene, de una manera habitual?

La respuesta: ni una quinta parte, y estoy convencido de que no soy el único al que le ha pasado esto. Ello me demuestra que muchas posibilidades de elección no son siempre sinónimo de algo mejor y por eso pienso que no hay que obsesionarse con tener más porque, como dije antes, al final se acaba jugando con lo que se está más a gusto o funciona mejor. Creo que ello debería servir para aprender una lección que va mucho más allá de esto de los videojuegos, que es aplicable a muchas otras cosas en la vida: con poco también se puede ser feliz, pero para ello hay que estar dispuestos a dejar a un lado lo que sintamos que no necesitamos porque no va a contribuir a que esa sensación de bienestar crezca y se fortalezca en nuestro interior.

Por desgracia, y más a menudo de lo que podría parecer, cuánto más se tiene más se quiere y menos se valora lo que se posee pero ese no es, en mi opinión, el mejor camino para llegar a la tan ansiada felicidad que todos buscamos a lo largo de nuestra vida...

2 comentarios:

  1. Fantástica reflexión, enhorabuena.

    Creo que lo que has hecho es de lo más difícil.

    Eso de ir podando la colección hasta que quede como realmente te sientes feliz cuesta mucho más hacerlo que contarlo. No te agradeceré lo bastante que me hicieras ver el Horizon Chase Turbo, juegazo de lo más divertido y que, como dices, vuelvo a jugar cada x tiempo. Por cierto, yo tampoco creo que haya usado ni una quinta parte de los coches.

    Por otro lado, ¿qué juegos clásico de fútbol son los que rejuegas en la actualidad? El otro día en la Madrid Games Week estuve jugando al Virtua Striker y sigue siendo tan divertido como entonces.

    Saludos fremen

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y eso que, al principio, yo también tuve dudas respecto al "Horizon Chase Turbo" pero al final su esencia también a mí me conquistó. Ahora estoy esperando a que lancen la ya confirmada versión en formato físico en PS4 para añadirla a la colección pero eso es algo que haré ya sin prisa, en algún momento...

      En cuanto a lo del fútbol, la verdad es que ahora no toco nada pero cuando lo hago suelo ponerme o bien los juegos que tengo en la Saturn ("International Victory Goal" y "Worldwide Soccer '97"), o bien algún arcade en emulador como el "Super Sidekicks" o el "Soccer Brawl", por nombrar alguno de los muchos que hay.

      Me alegra que te haya gustado esta reflexion y sí, en efecto, no es sencillo hacer esto, y puedo asegurarlo porque en más de una ocasión me he arrepentido tiempo después de quitar algún título y he tenido que volver a hacerme con él pero aquello pasó y lo que tengo es fijo, inamovible, y así permanecerá. Por otro lado, iremos probando alguna cosa que me llame la atención y, si veo que lo merece, entrará a formar parte de la selección.

      Muchas gracias, Atreides, por leer este post y compartir tu opinión y experiencias. Saludos.

      Eliminar