29 de septiembre de 2019

La última visita a RetroAlacant


Ayer tuvo lugar, una vez más, el desde hace un par de años único evento relacionado con los juegos "retro" que tiene lugar en la ciudad de Alicante. En este evento se dan cita diversos comerciantes y personas aficionadas a este mundillo, siendo también posible jugar a algunos de los videojuegos que llenaron las horas de ocio de los más veteranos. Esta es la cuarta edición y nunca he faltado a la cita porque, aunque cada vez en menor medida, todavía mantengo algo de esa pasión por lo antiguo. Sin embargo, tengo que decirlo ya, está fue y será mi última visita al evento. A continuación os contaré por qué digo esto, además de hablar sobre lo que vi en apenas hora y algo que estuve allí...




La jornada no comenzó precisamente de la mejor manera, pues se dio un hecho que jamás me había pasado antes en toda mi vida. Quizá muchos no lo sepáis o no os acordéis, pero el artículo dedicado a la pasada edición tuvo una recepción bastante agria, debida en buena parte a un malentendido por parte de quienes lo leyeron y que interpretaron mi texto como un ataque directo no solo al evento en sí sino también a los organizadores del mismo. Indignados por ello, no tardaron en mostrarme sus quejas y, salvo por una campaña de desprestigio bien orquestada que influyó de una manera muy negativa en mi blog y que hizo que las visitas descendieran bruscamente para no volver a recuperarse hasta ahora, la cosa no fue a más. Abandoné el grupo de Facebook en el que la discordia hacia mí y mi blog se habían instaurado y todo quedó olvidado...

O eso creía yo porque si bien en más de una ocasión contemplé lo que os voy a contar como un ejercicio de imaginación que nunca sucedería, al final ha ocurrido. El caso es que, después de estar esperando a que abrieran la verja del espacio público en el que tuvo lugar el evento, bajé las escaleras y me encontré frente a la entrada, dispuesto a ver qué habían preparado este año. Cuál no sería mi sorpresa cuando un chico corpulento y un poco más alto que yo me detuvo en seco y me preguntó a dónde iba. Contesté que a ver el evento y me preguntó a continuación qué iba a hacer después cuando saliera de él, como si le tuviera que importar lo que yo haga con mi vida. El caso es que le dije algo, no recuerdo bien el qué, y me comentó si tenía la intención de criticar de nuevo y echar por tierra a RetroAlacant y a la gente que había trabajado para que se hiciera realidad. En ese momento descubrí que se trataba del organizador del evento, y le respondí que primero vería lo que habían montado y que ya sacaría mis conclusiones al respecto luego...


Estuvimos hablando unos minutos, exponiendo nuestros respectivos argumentos siempre sin alzar la voz ni perder las formas, y finalmente la cosa no fue a más y me dejó entrar, como no podía ser de otra forma puesto que hablamos de un sitio público en el que no está reservado el derecho de admisión, al menos no sin motivos contundentes que obliguen a ello como la alteración del orden público, cosa que nunca he hecho. Sí, amigos, parece mentira pero un año después todavía había gente que se acordaba de mí y de lo ocurrido, y que no estaba dispuesta ni a perdonar la ofensa ni a que algo así sucediera de nuevo pero, mira tú por dónde, al final ha terminado pasando lo contrario a lo que muy probablemente esperaban...

Superado este desagradable incidente, penetré en la nave y comencé a observar a mi alrededor. A pesar de haberme hecho una idea previa algo más optimista en relación al año pasado, ya el cartel de anuncio del evento, ausente dicho sea de paso en los paneles de ambas entradas al complejo, desde la primera vez que lo vi me dio mala espina porque no reflejaba información alguna sobre lo que allí se iba a hacer, como cabría esperar de cualquier elemento publicitario. Mis temores se hicieron realidad cuando pude constatar que los puestos de venta eran muy escasos, como tampoco había preparado ningún espacio con consolas antiguas con sus respectivas televisiones planas o de tubo para jugar ni ningún ordenador de la época a excepción de lo que se pudo ver en el stand de los responsables de Commodore Spain por lo que también la cantidad y la variedad fueron muy bajas en comparación a lo visto en otras ocasiones. Aspecto este último solo salvado por la presencia de varios muebles de recreativa y un par de máquinas menores.


Tal vez quienes disfruten de estos eventos piensen que estoy siendo muy duro ya que, como opina un buen amigo que también estuvo allí y que creo que tampoco se fue a casa muy contento con lo visto, siempre es mejor poco que nada pero no se puede negar lo evidente. Y ya sea por falta de medios, por comodidad, en definitiva por la razón que fuera, el caso es que esta cuarta edición de RetroAlacant ha sido en mi opinión, a nivel de contenidos, la más pobre de todas. Y conociendo el precedente, sé muy bien que afirmar esto me acarreará problemas pero es que nada de lo que a partir de la publicación de este artículo me puedan decir quienes no estén de acuerdo con mi opinión va a cambiar esa realidad.

Por fortuna, no todo fue negativo. Los responsables de Videojuegos x Alimentos, habituales de este tipo de eventos, tenían no solo el stand más amplio de todos repleto de diversos juegos que, para los que no lo sepáis, solo se pueden adquirir intercambiándolos por comida no perecedera. Pues esta asociación, en colaboración con otra llamada RetroAl que se dedica a la fabricación de muebles de recreativa de los de antaño con multitud de juegos, organizó dos torneos arcade: uno de "Tetris" por la mañana y otro de "Street Fighter II" por la tarde. Yo no estuve presente en ninguno de los dos pero me imagino que tanto en uno como en otro habría participación porque es algo que siempre pica a los usuarios, en especial a los que vivieron esos juegos en su momento. Eso sin mencionar los premios que seguro habría para los ganadores, claro está...


Por otro lado, además de un concierto de música que tuvo lugar en una sala contigua, se impartieron unos talleres de creación de objetos mediante impresora 3D y de robótica destinados especialmente a los más pequeños, que fueron a mi juicio lo más interesante de todo cuanto se hizo durante el día de ayer a pesar de que no tuvieran relación alguna con ese espíritu "retro" que dio origen al evento. Algo sobre lo que ya di mi opinión al organizador y que, nuevamente, reitero aquí porque todas esas cosas están muy bien, pero no deberían en mi opinión estar vinculadas unas con otras porque es como si en el MARQ (el museo arqueológico de la ciudad), en la misma sala en la que se mostraran las piezas de una exposición concreta, se montara algo ajeno a la arqueología. Insisto, hacer actividades de este tipo está muy bien pero cada cosa debe ir, o al menos así lo veo yo, en su contexto, momento y lugar.

En definitiva, y por desgracia, el último recuerdo que me voy a llevar de RetroAlacant, una iniciativa que empezó muy bien pero que ha ido perdiendo fuelle con el paso del tiempo, es como ya os he contado un episodio jamás vivido por mí hasta la fecha y que no se va a volver a repetir, al menos allí, porque ya no pienso poner un pie en la futura quinta edición, si es que esta tiene lugar el año que viene o cuando sea. Por tanto, dicho queda que no hace falta que, para entonces, haya alguien en la puerta a primera hora vigilando por si aparezco para dar la alarma al resto y poder establecer a continuación entre todos una linea de defensa que impida mi paso, ya que os puedo asegurar y jurar si queréis que no daré pie a que tal cosa suceda y, cuando finalice este post, ya no escribiré nada más sobre el tema.


Es muy triste, a la par que lamentable, que una opinión vertida en un medio público como es Internet y que ya tuvo su eco, para bien o para mal, haya llevado a esto tan solo porque un grupo de "ofendidos" sintiera miedo hacia la repercusión que mi mensaje pudiera tener. Claro que también es posible que lo que realmente temieran es a la verdad y que fueran conscientes de que RetroAlacant no es un evento que a día de hoy, por el motivo que sea, pueda estar a la altura de otros más grandes y famosos pero no se debe ser intransigente con las opiniones críticas sino tratar de mejorar en la medida de lo posible. Lo dije entonces y lo digo ahora por si a alguien le queda alguna duda: no tengo nada que decir en contra del trabajo que cuesta montar algo de estas características porque lo sé muy bien gracias a quien fuera, tiempo atrás, responsable de Retroconsolas, el otro gran evento que tuvo la ciudad y que, así lo pienso y siento, espero y deseo que vuelva pronto porque si Alicante fue (creo) una de las citas más importantes del calendario "retro" gracias sobre todo a este evento que tenía lugar en la Universidad, tal cómo están las cosas solo puede volver a serlo allí porque RetroAlacant, para mi, ya es historia.

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