30 de abril de 2018

Sobrepasado por las posibilidades


Todos los días echo un vistazo a las noticias que ofrecen los diversos medios de información de este nuestro mundillo de los videojuegos. También sigo, en redes sociales, aquello que me interesa y, por supuesto, escribo sobre ello. Pero hay tanto para ver, para jugar, para comentar, que de vez en cuando no puedo evitar sentirme sobrepasado ante semejante cantidad de juegos y cosas relacionadas con los mismos.

Podéis estar tranquilos, pues esto no significa que vaya a dejar de seguir haciendo lo que hago pero, eh, me apetecía hablar de ello y quería comprobar si soy o no el único al que le pasa esto. Lo cierto es que me sorprendería ser un caso especial, y por ello creo que habrá más de uno que se ha visto en una tesitura similar en más de una ocasión.

Lo que encima me sorprende más es que, en mi caso, hay mucho material al que no accedo por propia voluntad, y no quiero imaginar cómo me sentiría de darse lo contrario. En cierta forma, admiro a quienes abrazan cualquier plataforma, género o juego porque tengo claro que yo, a día de hoy, soy incapaz de ello y así he de reconocerlo.

¿Y qué es eso que no toco nunca y, por tanto, difícilmente veréis publicado aquí? Pues cualquier juego de consolas de Nintendo, de PC o de Xbox One, sistemas todos que o bien no poseo o no utilizo para jugar. Esto no me impide escribir sobre cosas relacionadas con ellos pero, por lo general, son algo que trato de evitar. Sé que muchos os preguntaréis sobre el por qué de este rechazo y otros simplemente pensaréis que es una tontería dejarlos de lado con todo lo que ofrecen pero bueno, yo tengo mis motivos para obrar así y, si queréis hablar de ello, podemos hacerlo luego en los comentarios.

El caso es que, incluso sin estas plataformas, es tanto lo que hay en esta industria que, como dije, a veces me siento absolutamente superado. Vamos, que no doy abasto, y todo esto sin por supuesto haber catado todo lo de esos sistemas a los que sí soy afín...

Cómo lo hacen aquellos que juegan a todo lo que cae en sus manos es algo que sigo preguntándome a pesar de que ya traté el asunto en ese artículo que titulé "Devoradores y cautivados" y que, si queréis, podéis leer aquí. ¿De dónde sacan el tiempo? ¿Y las ganas? Es evidente que, como en todas las cosas, los hay a quienes se les "da bien" lo que hacen, ¿no creéis?

Confieso cierta envidia en ese sentido pues, a más juegos jugados (estén o no aprovechados), más conocimientos se pueden aportar, lo cuál es muy importante para quien se dedica precisamente a aportar su experiencia y sus conocimientos además de dar su punto de vista sobre determinados asuntos. Quizá debería de probar más y exprimir menos, pero no sé si luego me sentiría satisfecho no ya como bloguero, sino como jugador. Como veis, me encuentro ante un dilema sin fácil solución y solo pensar en todo lo que me estoy dejando por el camino hace que, como ya dije, me vea sobrepasado.

Sirva este post más como vía de desahogo que de cambio porque dudo mucho, sinceramente, que vaya a adquirir nuevos hábitos a estas alturas de mi vida por mucho que me puedan llamar la atención ciertos juegos. Al final lo más probable es que, en lineas generales, todo permanezca igual pero bueno, si bien tampoco debería decir aquello de "de esta agua no beberé", creo que mucha sed tendría que tener para llegar a echar un trago de todo aquello que llevo más de treinta años sin catar...

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